Todos nos hemos enamorado alguna vez. Y, cuando ocurre, por mucho que existan cientos de potenciales parejas, esa nos roba la patatita. Su personalidad (contenidos, en nuestro caso), su estilo (diseño) y la forma en que tiene amueblada la cabeza (SEO y maquetación) son únicas. Y enamoran. Descubre cómo crear una página web de principio a fin que cause el mismo efecto. Love is in the air!

La estructura que debe tener tu web

Por: Sara Velasco López

 

Comencemos amueblando la cabeza. Antes de hacer una página web es imprescindible conocer las palabras que utilizan los usuarios en los buscadores cuando necesitan aquello que ofreces. Porque si vas a crear una página corporativa, un blog o una tienda online, seguro que vas a querer atraer tráfico orgánico, ¿verdad? Pues por eso el keyword research inicial determinará toda la estrategia SEO del proyecto, así como la estructura de la web que luego vas a crear. 

Tanto es así, que a partir de ese estudio de palabras clave podrás identificar los distintos patrones de búsqueda que luego te permitirán jerarquizar las taxonomías que hayas establecido. 

A partir de un estudio de palabras clave inicial podrás agrupar el contenido de tu web y así crear su estructura.

 

Pero, ¿y todo eso para qué?, te preguntarás.

Pues para agrupar el contenido que comparte características semejantes a través de categorías y subcategorías, y así determinar la arquitectura conveniente para tu web.

¡Pero no te vuelvas loco añadiendo categorías! Con una una estructura vertical muy profunda Googlebot tendrá dificultades para llegar a todas las páginas. Así que intenta emplear una estructura horizontal sin pasarte de los tres niveles de profundidad. 

Y ya que estamos haciéndole la pelota al robot con una estructura web envidiable, crea URL amigables con las que identificar el contenido que se va a encontrar. Osea, que contengan la keyword que quieras posicionar, que no incluyan stop words y que no sean muy largas.

Pero imagino que no solo estás leyendo esto para aprender cómo crear una web, y para aumentar su visibilidad en los buscadores, sino que también quieres lograr la mejor experiencia de usuario posible, ¿a que sí? Pues intenta proporcionarle el camino más rápido y sencillo para llegar a todas las páginas y piénsate muy mucho qué enlaces vas a incluir en el menú principal, el menú lateral y en el footer.

Vale, el usuario (y Google, de paso) se dará cuenta de que la forma en la que tienes amueblada la cabeza es la adecuada. Empiezas con buen pie. Ahora pasemos al siguiente nivel de seducción: los contenidos. Y para ello aquí está nuestra señora de las palabras, mi compañera Laura Mengíbar.

Redacta contenidos molones

Por: Laura Mengíbar Fernández

 

En el amor, como en todo en la vida, se siguen una serie de pasos. Primero conoces a la persona y descubres cómo tiene amueblada la cabeza. Y luego ya, si eso, te enamoras. Pues para crear un sitio web ocurre lo mismo: primero creas la estructura y estudias las keywords, como ha dicho mi compañera Sara, y luego ya (eludo el “si eso”, porque esto lo tienes que hacer sí o sí) te pones con los contenidos. ¡Comencemos!

 

Estudia a tu competencia

Seguro que has conocido a cientos de personas que te parecen, fundamentalmente, iguales. Pues con los contenidos de las webs pasa igual. Estudia a tu competencia y decide en qué punto puedes diferenciarte, cuál es tu valor añadido. 

Escucha este episodio de Paradisers en iVoox, iTunes o Spotify.

 

Define tu personalidad

Cuando hayas dado este primer paso, sácale todo el partido a esa diferencia y utilízala para darle a entender al usuario que tu marca no es igual que las demás, que es única. Haz que tu página pase por el usuario, no solo el usuario por la página. Utiliza tu personalidad en los contenidos para dejar huella (también en tu blog, en caso de que vayas a crealo). 

 

El SEO manda

A ver, que lo de crear contenidos que enganchen para tu web es fantástico, pero como no le incorpores un poquito de SEO será como abrir una tienda en medio del desierto. Ten en cuenta las keywords, la estructura de la página y de los contenidos. 

Al crear los contenidos de una página web hay que seducir al usuario, sí, pero sin olvidar jamás las keywords definidas previamente.

Pero nunca, jamás de los jamases y no por nada de este (o del otro) mundo, metas las palabras clave con calzador. Google cada vez es más semántico y, a día de hoy, “nos entiende” bastante bien.

Así que no seas tan cafre como para meter “venta telas Barcelona” en medio de un texto, que tanto al usuario como al buscador les puede dar un parraque. 

Como ves, esto de crear los contenidos para una web no es coser y cantar. Aunque yo, personalmente, me lo paso muy bien haciéndolo. Cuando le cojas el tranquillo, ¡verás que es hasta divertido! 

Bueno, sigamos con los pasos para enseñarte cómo hacer una página web de la que sientas verdadero orgullo. Así que ahora paso la palabra, el testigo, la batuta y lo que viene siendo el espacio en este post a mi compañera Lucía. Ella te va a hablar sobre cómo potenciar el atractivo de estos textos con un diseño que quite el hipo. Así que hala, que siga el juego del amor por la conquista del usuario. 

Cómo diseñar una página web

Por: Lucía Sánchez Bazaga

 

Que sí, que sí. Que la personalidad y la forma de pensar son importantes para que surja el amor, vale, lo acepto. Pero no podemos negar que la primera impresión es importante, y mucho. Pues lo mismo que ocurre con las personas, pasa con las webs. Al fin y al cabo, no querrás presentarte desarreglado en la primera cita con el usuario, ¿verdad?

 

La combinación de colores

Si ir a la primera cita combinando verde y turquesa está feo, imagínatelos en todo el diseño. Tenemos que aprender a combinar los colores antes de aprender cómo hacer una página web profesional para captar así al cliente y que no se vaya asustado. No te preocupes, ya existen varias herramientas que lo hacen por ti. Pero antes no te olvides de investigar qué significado tiene cada uno y que es lo que quieres transmitir con tu marca.

 

Qué tipografías emplear

¿Qué gracia tiene contar con un buen contenido si luego no se lee de manera legible? Es recomendable al menos utilizar dos tipografías diferentes: una para los títulos y otra para los cuerpos. Otro truquito para tu página web es combinar una tipo serif con una sans serif. Aunque esto es algo secundario mientras ambas sean claras y se vean bien a diferentes tamaños.

Escucha este episodio de Paradisers en iVoox, iTunes o Spotify.

 

Cómo maquetarlo todo

Sabes cuando entras a una web llena de cosas y te sale cantar esa canción que es algo como: “aireeee aaah me falta aireeee aah, todo está pe-ga-do aquí”. Bueno, quizá no es exactamente así, pero ya sabes por dónde van los tiros. Los espacios en blanco son importantes y, muchas veces, menos es más.

Aunque duela reconocerlo, no hay que anteponer la estética a la usabilidad de una web.

 No te olvides de seguir ayudando a la legibilidad para el usuario cuando haces una página web.

E inserta columnas o imágenes junto a los textos para que no se les haga pesado al leer.

 

Qué imágenes conviene usar

Nunca se olvida la primera foto que te haces con esa persona especial, al igual que al usuario no se le olvida si ha visto imágenes de mala calidad al entrar. Tenemos que encontrar el equilibrio entre una foto pixelada y una sacada con una cámara profesional. Esta última pesará mucho y tendrá un impacto negativo sobre la carga y rendimiento de tu web. Es recomendable que el peso no sea mayor a 100Kb, aunque al final cada página es un mundo y no es lo mismo la foto principal de la home que una de la galería.

Pero… ¿quién une todo eso y lo presenta en sociedad? Pues, en el caso de las páginas webs, el desarrollador. Así que le cedo la palabra a nuestro Dios del código particular, nuestro cerebrito del WordPress, nuestro maquetadooooor…. ¡Jose Ángel Medina! (Vítores y aplausos de fondo.)

Cómo hacer una página web

Por: José Ángel Medina Garrigós

 

Bueno, bueno, bueno… Después de sacarme los colores, me toca seguir con el proceso de cómo crear un sitio web y con ella cortejar a los usuarios.

Si ya tienes todo lo anterior, ahora toca unirlo y hacerlo realidad para que tu público pueda ver todo tu trabajo y enamorarse de él. Y cuando se hace la fiesta de presentación o “puesta de largo”, necesitamos dos cosas básicas: un lugar donde lucirnos (hosting) y un nombre para que nos recuerden y puedan llamarnos cuando quieran (dominio).

 

Qué dominio elegir

Como bien sabes a estas alturas del post, lo primero que hay que hacer al crear una página web es un estudio SEO. Y es en ese punto del proceso en el que se toma la decisión del nombre del dominio, pues es muy importante que incluya una palabra clave con la que te quieras posicionar.

Una vez tenemos decidido el nombre del dominio, es hora de registrarlo cuanto antes para que no nos lo quiten y, si es posible, hacerlo con distintas extensiones de dominio (.com, .es, .org,…) y así evitar luego confusiones.

Si tienes distintas extensiones de dominio, luego podrás redireccionarlas a la que te interese y así, entre por donde entre el usuario, siempre verá tu página.

Te voy a explicar lo importante que es este punto con un ejemplo muy ilustrativo.

Imagina una cita a ciegas en la que hay mucha gente en la sala y tu pareja, al preguntar por ti, se confunde de apellido. Puede que se enamore de esa otra persona y nunca más la vuelvas a ver…. Pues lo mismo pasa con las web. 

 

El hosting donde alojar tu web

Antes de pasar a cómo montar una página web propiamente dicha, debemos tener un lugar donde alojarla, y a eso se le llama hosting. Viene a ser un servidor donde se envía nuestro contenido. ¿Y para qué sirve? Pues para que ese contenido pueda ser visualizado desde el navegador de los usuarios con solo introducir el nombre del dominio (que viene a ser una IP traducida).

Como queremos que nuestra fiesta de presentación sea perfecta y dure para siempre, debemos revisar al dedillo el lugar donde la vamos a celebrar. Así que lo mejor es comparar los servicios que nos ofrecen los distintos hosting para ver cuál nos conviene.

Algunos aspectos a tener en cuenta en este punto son:

  • Cuántas visitas esperamos tener.
  • El tráfico mensual que ofrecen.
  • Si está alojado en tu mismo país.
  • Si es compartido o dedicado (si tienes conocimientos avanzados).
  • Sistema operativo que utilizan.
  • Capacidad de almacenamiento.
  • Servicio de soporte técnico en tu idioma.
  • Posibilidad de ampliar recursos si tu proyecto crece.

Siempre compara varios servicios, lee opiniones de los usuarios y no tomes la decisión a la ligera. Ahorrarte 20 € en este servicio te puede costar mucho más caro a la larga…

 

Elige CMS o HTML

Ahora que tenemos todo el material preparado y vamos contando con nociones más avanzadas sobre cómo hacer una web, nos toca decidir con qué la vamos a montar. Para ello debemos elegir entre hacerlo con código HTML o con un CMS. Y, para decidirte, lo mejor es hacerte la siguiente pregunta: ¿mi página va a ser estática o dinámica?

Si tu web no va a tener contenido dinámico, lo mejor es decantarte por el código HTML, ya que estarás consumiendo muchos menos recursos y será más ligera. No obstante, también es cierto que estará más limitada en cuanto a elementos de interacción con el usuario, tales como formularios de contacto, banners de suscripción, etc.. Esto se debe a que no estamos utilizando una base de datos donde almacenar la información (para ello necesitaríamos PHP y MySQL o Maria DB).

El CMS WordPress tiene una curva de aprendizaje muy rápida e intuitiva.

 

En cuanto a los CMS, tendrás que elegir el que sea más apropiado para tu negocio y con el que te manejes mejor.

Hay varios entre los que elegir, pero personalmente te recomiendo WordPress, pues la curva de aprendizaje para crear una página web es muy rápida e intuitiva. Además, aunque originalmente se hizo orientado a los blogs, con él se pueden hacer hasta tiendas online sin ningún problema.

 

Maquetar y publicar

Una vez llegados a este punto, toca frotarse las manos y hacer la magia de unir todo el trabajo y presentarlo en sociedad; es decir, hacerlo visible al usuario. Si antes estábamos tomando apuntes, sacando la ropa del armario y preparando el maquillaje… ¡ahora vamos a ponernos todo eso y a resplandecer ante nuestro querido usuario!

Para ello es importante elegir la plantilla adecuada para nuestro proyecto (en caso de que tengas una persona encargada del diseño con la que trabajes, háblalo con ella). Así se matan dos pájaros de un tiro: por un lado, el diseñador se sentirá más cómodo conociendo lo que la plantilla le permite hacer de forma nativa; por otro, a ti te será mucho más sencillo implementar el diseño. 

La elección de una buena plantilla puede ahorrar mucho tiempo tanto al diseñador como al desarrollador.

Ahora es el momento de ir plasmando los diseños y los textos en nuestra web, de aplicar los metadatos y la estructura que se haya determinado en la fase del estudio SEO y revisar los diseños de nuestra página ya implementados. Este último paso, llévalo a cabo tanto en ordenador como en móvil para no llevarte sorpresas (y, a ser posible, con distintas resoluciones).

Una vez termines todos estos pasos (ahí es poco), indexa tu web. De esta forma, la arañita de Google empezará a mostrarla entre sus resultados de búsqueda y todos tus potenciales usuarios (y, ojalá, futuros enamorados) empezarán a conocerla.

¡Hecho! Ya te has preparado mentalmente para tu cita (has hecho el estudio SEO y has creado los contenidos), te has arreglado tanto que te dan ganas de besar el espejo (diseño) y te has presentado en la fiesta como un auténtico partidazo (maquetación). ¡Tienes al usuario en el bote!

Ahora que ya has aprendido cómo crear una página web de principio a fin, llega el momento de que te lances a ello. ¡Ah! Y de que nos dejes un comentario para saber si a) finalmente enamoraste a tu público o b) aún necesitas una ayudita para conquistar su corazón. 

¿TE HA GUSTADO? NO SEAS EGOÍSTA, Y !COMPARTE!