Piensa en Disney, Apple, Google, Santillana, Mercadona… ¿A que con cada una de estos nombres te vienen a la cabeza una serie de sensaciones, texturas, colores y valores? Ahí tienes el significado de branding con objetivos comerciales. Te explicamos a fondo este concepto para que le saques el máximo provecho.

Definición de branding y del concepto de marca

 

Se puede definir como el proceso de (y las acciones enfocadas a la) creación y gestión de una marca. ¿Y qué es una marca? ¿Estamos en las mismas? Tranquilidad, te lo explicamos en un periquete.

Este concepto no solo lo definen un simple logo, los colores corporativos y el nombre de la compañía. No, señor. Es, sin duda, mucho más que eso. Se trata de lo que los usuarios piensan de tu compañía y lo que dicen de ella. Por tanto, este término va a determinar de manera innegable todo lo que tu proyecto es y puede llegar a ser en la mente del potencial cliente.

“Pero… ¿cómo influir en lo que los usuarios piensan de mí?”, te preguntarás. Pues mediante acciones encaminadas a definir la imagen sobre quién eres. Llevar a cabo este tipo de acciones con el máximo mimo es imprescindible para que los resultados de tu compañía. Así como para asegurarte de que tu empresa se está enfocando en el perfil de cliente que más le interesa.

La importancia de todo este proceso radica en que, creando una buena marca, generas en el usuario un vínculo emocional y unas expectativas (que luego tienes que satisfacer ofreciendo un buen producto o servicio). Organizando acciones eficaces está la mitad del trabajo hecho, pues resulta la fórmula perfecta para que lleguen los clientes. Condición previa e indispensable para que, posteriormente, puedas dejarlos contentos con tu producto.

Ten en cuenta que casi todo lo que haga tu compañía puede considerarse branding. Las acciones de redes sociales, la creación de tu web, la aparición en medios, el eslogan que escojas para una campaña publicitaria, lo que tus trabajadores dicen de ti, el packaging… Todo produce emociones. Así que debes cuidar al máximo cada uno de los mensajes que salen de tu proyecto para que sean siempre positivos y enriquecedores.

Diferentes tipos de branding

 

Como ya te hemos explicado, todo crea marca. Por eso existen distintos tipos de estrategias centradas en potenciar cada una de las aristas que engloba este complejo y multidisciplinar concepto.

Aunque no vamos a profundizar mucho en cada uno de los términos, queremos que, por lo menos, los conozcas. En primer lugar, destacaremos el personal branding, destinado a fomentar una marca personal. Se trata de basar toda una estrategia de negocio en la identidad de una persona, asumiendo sus valores de forma íntegra.

El branding corporativo es aquel al que estamos más acostumbrados y del que hemos estado hablando durante todo el post. La creación de marca tradicional, para entendernos. Dentro de él está el conocido como employer branding. El cual centra los esfuerzos en hacer de los empleados verdaderos embajadores y abanderados de la compañía.

Ventajas de las estrategias de branding de marca

 

  • Te diferencia de los competidores: al igual que nuestros valores y forma de ver el mundo nos distingue de los demás. Tus señas de identidad harán que el cliente te reconozca rápidamente y te ubique entre todo el abanico de empresas.
  • Te posiciona en la mente del cliente: siguiendo con el punto anterior, entender estas acciones, cómo funcionan y utilizar sus estrategias a tu favor te brinda un lugar específico en la mente del cliente.
  • Sirve como columna vertebral de toda la estrategia de marketing: la coherencia interna en cualquier acción para mejorar tu imagen es imprescindible para que la empresa tenga éxito.

¿Terminas este post con una idea más clara sobre qué es branding y el concepto de marca en marketing? Esperamos que sí. Hemos puesto mucho empeño (y cariño) en explicártelo bien. Pero si lo que quieres es conocer más conceptos y estar a la última del sector, ¡suscríbete a nuestra newsletter!