Supongo que conoces el dicho “una imagen vale más que mil palabras”. Pues oye, tiene toda la razón del mundo. Hoy en día estamos tan saturados de información que debemos destacar la nuestra de una manera más visual, con imágenes. Por eso, hoy vamos a hablar de una disciplina que cuida del resto de la familia de los storytellers en el mundo digital: el visual storytelling.

Qué es el visual storytelling

 

No vamos a ponernos cool con el término anglosajón: esta técnica se basa en contar historias con imágenes, en narrar cualquier relato utilizando recursos gráficos. La importancia de este tipo de formatos para nuestros contenidos digitales son innumerables.

Nuestro objetivo es captar la atención del usuario en poco tiempo, porque, si no, seguirá navegando y se olvidará de ti en menos de lo que tarda en abrir una nueva pestaña. Da igual que tengas mucha presencia en redes sociales, lo que realmente necesitas es una buena estrategia para contar historias.

¿Cuáles son sus ventajas?

 

1. Exige menos al usuario

Debates sobre si nos estamos volviendo más tontos aparte, la realidad es que nos cuesta menos absorber contenidos si se transmiten en algún formato visual. Y esto consiste en ponérselo fácil a los demás, ya que nuestro cerebro es capaz de procesar hasta 60.000 veces más rápido las imágenes que el texto. (fuente).

2. Cuida el diseño de tu sitio web

El 46,1% de las personas dicen que el diseño de un sitio web es el criterio número uno para juzgar la credibilidad de una compañía (fuente: Stanford Persuasive Technology Lab). Tu página dice muchas cosas sobre tu empresa, aunque tú no quieras. Esa es la razón por la que hay que cuidar el diseño y, sobre todo, por la que no se debe desatender la parte gráfica de tu historia, pues puede hacerla totalmente irrelevante.

“Descuidar la parte gráfica de tu historia puede hacerla totalmente irrelevante”. Clic para tuitear

3. Mucho más visual

Las fotos incrementan hasta en un 87% las interacciones del usuario en Facebook, pero los vídeos lo hacen un 65% más que las imágenes. En consecuencia, en el visual storytelling debemos tener muy en cuenta la difusión de estos formatos a la hora de la creación de contenido. (fuente)

4. Es más memorizable

Una buena historia se te queda en la cabeza. Pero una gráficamente bien contada emocionará mucho más. Hay estudios que demuestran que las personas solo recuerdan un 10% de lo que oyen, un 20% de lo que leen y, por contra, un 80% de lo que ven. Incluso a la hora de mostrar datos, lo más eficaz para seguir conquistando a tu audiencia es utilizar formatos visuales. (fuente).

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Las claves del visual storytelling

 

1. Coherencia con tu audiencia

Ten muy presente quién es (o será) la persona que va a ver tus contenidos antes de definir tu estrategia –porque también tendrás una estrategia en lo que a la parte visual se refiere- y haz que esta tenga sentido. Ponte en la piel de tus clientes, porque dependiendo del tipo de empresa y del tipo de audiencia, tu línea visual será diferente.

Así que no tengas en cuenta únicamente el formato de tus contenidos, sino también los receptores finales o la temática de los mismos. Asegúrate, en definitiva, de que lo que comunique tu visual storytelling sea coherente con el mensaje que quieras transmitir.

2. Cohesión con tu marca

Define un estilo unitario para todos los contenidos que publiques. Debes tener coherencia visual en todas las imágenes o vídeos que vayas a utilizar en tu web o redes sociales. Consigue que cualquier historia lleve tu propia marca y que la audiencia pueda reconocer fácilmente tu estilo.

Para ello, todas las historias deben ‘compartir marca’. De esta forma, cualquier contenido que lances formará parte de un mismo autor. Detalles como la línea tipográfica, los colores o el propio estilo de las composiciones (ilustraciones, tamaños, etc.) ayudan a conseguir esa cohesión gráfica.

 

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3. Conexión con el contenido

Una vez tenemos alineado nuestro visual storytelling con la audiencia y con nuestro branding, toca enganchar ese contenido con el formato en el que se va a publicar. Porque no es lo mismo montar la parte visual de una historia en un blog que en Facebook o en un email. Puedes hacer que los usuarios se sientan identificados (y así tocar la fibra sensible) o enseñarles datos sobre tu sector, curiosidades, etc. Pero, en cualquier caso,  ¡haz que se entretengan!

Si después de este post te han entrado ganas de ser el Shakespeare del visual storytelling, estás de suerte, porque hace poco en nuestro blog te contamos cómo utilizar una herramienta de storytelling que a nosotros nos está siendo de gran ayuda en nuestro día a día (no pasarán 24 h sin que cuentes o te cuenten una historia, del tipo que sea).

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