Qué es el Bootstrapping y cómo aplicarlo al Marketing

bootstrapping

Aunque Bootstrapping te pueda sonar muy extravagante (¿Una palabra en inglés y encima así de larga? ¿Estamos locos?) no deja de ser solo eso; de hecho, vamos a intentar explicarlo en un post cortito, porque lo más interesante es cómo aplicarlo a tu marketing online. Sobre todo, porque si sabes hacer esto del término rarito con soltura y eficacia, tu sonrisa será permanente hasta el fin de los días.

En realidad, el bootstrapping es un término que se aplica sobre todo en el ámbito de los negocios, y es el nombrecillo cool que le ponen a la situación en la que quieres abrir un negocio porque tienes una idea, pero no tienes dinero para hacer todo lo que te gustaría en el tiempo que consideras que es necesario. ¿Te suena?

Fuera del ambiente ‘startuppero’, en el marketing online también se hace esto del bootstrapping; algunos lo llaman marketing de guerrilla, aunque no tiene por qué ser lo mismo, ya que este último lo puedes hacer de manera voluntaria, aunque tengas miles de euros mensuales para invertir en otras acciones.

La pregunta es: ‘¿Cómo consigo cumplir los objetivos que tengo en mi estrategia de marketing sin la inversión que (se supone) que hace falta?’

Para ello, hemos cogido los 11 mandamientos sobre el bootstrapping para los negocios, creados por el gran Guy Kawasaki (emprendedores, pasaos por aquí) y los hemos adaptado al mundo del marketing digital. Esto os servirá como guía para acercaros a objetivos ambiciosos sin desfallecer económicamente por el camino.

Los 11 mandamientos del ‘Bootstrapping marketero’

1. Empieza por acciones que te den rentabilidad inmediata.

Las estrategias a medio-largo plazo son las ideales, sí, pero una buena campaña de Google Adwords, por ejemplo, te puede empezar a dar ese primer empujón tan rentable que funcionará de trampolín; aumentará tu capacidad de inversión y tu autoestima. Las dos cosas son importantes.

2. Haz tus previsiones de abajo a arriba.
Apuntar a 2000 clientes el primer mes está muy bien, y es muy fácil. Basta con decirlo, como yo ahora mismo. Pero parece más sencillo llegar a 100 el primer mes, y realizar una estimación de la evolución. Céntrate en pensar qué harás cuando tengas las primeras ventas, en vez de cómo llegar a tener miles.

3. Prueba barato y optimiza.
Querer crear la campaña de marketing digital perfecta significa fallar mucho más tarde. Lanza algo lo suficientemente bueno como para que funcione decentemente y a partir de ahí, mide qué no funciona y lo cambias. No quieras cambiar lo que no funciona antes de que no funcione.

4. Confía en un equipo igual de ‘bootstrappero’ que tú
Si tienes poca inversión y piensas como alguien con poca inversión, confía en un marketero con la mente fresca y joven, especialista en conseguir objetivos explotando técnicas que se adaptan a tu situación. Una pista: puede que ahora se definan growth hackers.

5. Cuida al máximo tu servicio.
No te engañes, cualquier negocio en Internet tiene un servicio detrás. Aunque sea pequeñito. Tu tienda de lana no es que tú vendas el producto ‘lana’; significa que tu servicio es atender a los clientes para que la lana le llegue correctamente, para explicar cómo se utiliza, qué ventajas tiene… Aunque mucho de esto puedas hacerlo en la ficha de producto perfecta.

No importa, cuida el servicio que tienes, por muy pequeño que sea. Porque es esto lo que más ayuda a la recomendación de tus clientes.

6. Centra tu objetivo.
Sé realista: si eliges el bootstrapping no puedes atacar diferentes objetivos a la vez. Si quieres vender, apunta a eso. Utiliza los canales que más conversión a esta meta te pueden dar. Nunca digas frases del estilo ‘también podríamos probar…’ O funciona para vender o no funciona. O tienes más posibilidades para vender que otras opciones o no las tiene. Focaliza.

7. Aprovecha lo gratis. Porque es gratis.
No te líes, poca financiación es igual a tecnología útil y barata. No inviertas en un software espectacular si hay herramientas que por cero euros te sirven perfectamente. Cuidado con la tecnología que puede ser una sangría innecesaria que te deje cojo para el resto de la carrera.

8. Prepárate por si la cosa funciona.
Imagina que el rendimiento de tu bootstrapping marketero es espectacular, que supera todas las previsiones. No mueras de éxito; ten preparado un presupuesto para aprovechar ese tirón, adaptarte rápido, atender esos clientes que llegan y explotar al máximo esa reacción inesperada.

9. Céntrate en lo que vendes.
No tienes tiempo para storytellings interminables. Tu marketing digital debe estar focalizado al 100% en las tres ventajas principales de tu producto o tu empresa. Mensajes claros y directos. Olvídate de todo lo que no sea invertir en promocionar tu propuesta de valor principal. Deja los detalles para cuando todo lo demás haya funcionado.

10. Ante la duda, sé agresivo.
No tienes dinero para carreras de larga distancia. Si vas a correr una distancia corta, procura hacerlo muy rápido. Para eso, tienes que aplicar a tu marketing adjetivos como ‘creativo, disruptivo y original’. No te engañes, es más complicado de lo que parece. Lo bueno es que para conseguirlo no necesitas presupuestos millonarios.

11. Arriésgate.
Contacta con ese influencer que maneja el cotarro y proponle hacer algo divertido y útil para su audiencia, aunque no puedas pagarle. Crea una campaña que no se haya hecho nunca porque ‘a nadie se le ha ocurrido’. Echa muchas horas en tener presencia donde está tu público.

El bootstrapping es para valientes; si quieres hacer lo mismo que otro pero con menos dinero estás perdido.

Vale, al final no hay sido un post cortito, pero piensa que a lo mejor te hemos ahorrado dinerito para tu próxima campaña de marketing…

Y tú, ¿Qué haces para conseguir tus objetivos con poco presupuesto?

¿Te ha gustado? ¡Compártelo! Tweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInShare on FacebookPin on PinterestEmail this to someone
Opt In Image
¿Te ha gustado? ¡Tenemos Más!
Te lo mandamos a tu Email.